Marrakech tiene mucho que mostrar. Es necesario dedicarle una semana y ver las cosas de interés con algo de calma. Hay lugares interesantes que están en la parte nueva (ville nouvelle), en el barrio de Guéliz en torno a la plaza 16 de noviembre, aquí podemos encontrar hoteles de precio alto y medio , café restaurantes y lugares dónde sentarnos y contemplar el ir y venir de las gentes. La Avenida Mohamed V une al Guéliz con la medina.
La medina . Es la parte antigua de la ciudad y dónde esta el punto de reunión de turistas y locales : La plaza Jemaa El Fna (se pronuncia como Jemaelfná), os sugiero visitarla por primera vez en la noche, ya que la sensación de entrar en un mundo irreal se va a acrecentando a medida que vas acercándote, primero escuchas un murmullo creciente y luego ves un humo blanco que se esparce por toda la localidad haciendo que se vea como una imagen de ensueño. El murmullo es el sonido de los tambores y de la música que es uno de los focos principales de la plaza y el humo es de los fogones de las decenas de puestos de comida que se ponen para el agrado de lugareños y turistas. La cantidad de gente que se encuentra en ese lugar, hace que vayas a la deriva y terminar dónde esta muchedumbre te lleve....en la plaza encontrarás un sinfín de actividades: cuentacuentos, malabaristas, tatuadoras, acróbatas, bailarinas.
Durante el día en la plaza podrás ver a los encantadores de serpientes, a monos enjaulados y nuevamente a las infaltables tatuadoras con henna, que se abalanzan para que contrates sus servicios o simplemente te toman la mano y comienzan a pintarte, ante lo que debes ser muy dura para quitártelas de encima (fuera de que sin pactar antes el precio, te cobrarán un dineral)
Vale la pena ir unas cuantas noches a la plaza para probar todo lo ofrecido. Yo comí en uno de esos chiringuitos, pero sólo quise probar carne que estuviera cocida y no probé ninguna ensalada. Aquí comen los marroquíes en familia ,cogen porciones de los diferentes platos y comen con la mano derecha. Al turista le ponen servicios. Todo es muy barato, pero no os olvidéis de revisar la cuenta, ya que generalmente tratan de cobrar algo extra que no has consumido.
Durante el día os sugiero almorzar en una de las terrazas de los restaurantes que rodean la plaza. Hay algunos muy buenos que dan una perspectiva de la plaza y de los zocos.
